martes, 30 de octubre de 2007

Sombra del narcotrafico aun cubre Cali


La ciudadanía acepta que se hace la de la vista ‘gorda’ frente a este fenómeno. También, dice sentir rechazo hacia las personas que ejercen el delito. No obstante, la gente jamás se atrevería a denunciarlos. De la misma manera, piensan que las Fuerzas Armadas han sido permisivas. Rasgos de una problemática que sigue viva.
El hombre le prometió un altar en la mitad del parque, con flores exóticas que brotarían de la tierra y con una virgen esculpida en oro y guardada en una cúpula de vidrio de alta seguridad.
Y con dos enormes lámparas, a lado y lado, para iluminar la imagen en las noches.
Pero esta emotiva idea se quedó en eso, en una promesa. De un momento a otro, el hombre desapareció. Y con él, también se esfumaron las ayudas para sostener las actividades sociales del barrio, en un sector exclusivo de la ciudad.
Rosaura, la abuela a la que le prometieron una virgen dorada, no supo el por qué de su huida.

Años más tarde, la mujer se dio cuenta que aquel hombre, de aspecto bonachón, solidario y amplio, era narcotraficante.

Lo recuerda y no sale de su asombro. Por momentos, duda de los hechos, a veces excusa al hombre, pero al final lo reconoce con cierta pena.

“Nunca dudé de él, ni me imaginé que era narcotraficante. Era muy comedido, generoso y se le veía que quería participar en todo lo del barrio. Incluso, me ilusionó mucho lo del altar, pensé que era un creyente dedicado”, cuenta. Rosaura dice que tampoco tenía apariencia de ‘narco’. “Nunca se le vio ostentoso, ni con gente mala, mucho menos con mujeres. Era muy decente, incluso, creíamos que era un gran empresario. Pero mire, todavía hay de esa gente en la ciudad”.

La percepción de esta caleña la comparten muchos ciudadanos. Y así se puede constatar en una encuesta contratada por El Pais y realizada por CDM Research, la cual revela que el 74,3% de los caleños cree que hoy en Cali hay más narcotraficantes que antes, pero que se mantienen ocultos.

El 47,7% de los consultados no duda en decir que este fenómeno se siente igual que en ciudades como Bogotá y Medellín. En los estratos altos de la ciudad el porcentaje es mucho más diciente: el 80% afirma que la situación, comparada con las otras dos capitales, es idéntica. El 27,7% afirmó que aquí la problemática se percibe en menor proporción.

Sin embargo, pese a que los consultados reconocen que Cali aún vive bajo las sombras del narcotráfico, consideran que esa situación no se siente tanto porque los caleños se hacen los de la vista ‘gorda’ frente al tema. Por lo menos, así lo aceptó el 77,7% de los entrevistados por CDM Research.

A juicio del politólogo Hernando Llano, estos resultados reflejan una clara claudicación y connivencia de la ciudadanía frente al narcotráfico.

“Hay mucha solidaridad con un sector que ha generado bastante violencia y desestabilización política y cultural, no sólo en Cali sino en toda la sociedad”, acota.


martes, 18 de septiembre de 2007

Efectos Socioculturales del Narcotrafico en Nuestra Sociedad Caleña

A través de la historia Colombia se ha caracterizado por ser uno de los países más folclóricos de Suramérica. Sus costumbres y su cultura hacen de este bello país, un paraíso terrenal lleno de calidez y formalidad. Desde los 60 cuando las drogas empezaron a invadir las calles de Medellín este estado de gracia que caracterizaba al país empezó a distorsionarse, y es ahora cuando vemos los efectos socioculturales que trajo consigo esta epidemia.En un país donde la escasez de oportunidades es un factor critico para el común, la gente busca refugio en la llamada así “plata fácil”. El narcotráfico de alguna forma recluto a la inconforme plebe y les planteo una salida efectiva para sus problemas económicos. Esta gente, sin nada que perder y siendo victimas de un sistema que los explotaba vieron el narcotráfico como la oportunidad de dejar atrás el trabajo duro y tener una prueba de lujos y lujuria. De ahí nace la cultura “traqueta” y con ella las narco-extravagancias q a su vez hacen parte de aquel esteriotipo mafioso que refleja la ignorancia de los nuevos ricos.Hoy en día, este fenómeno predomina en Cali, una ciudad consumida por la codicia y la corrupción; hundida en las tinieblas del desamparo; una ciudad q se encuentra en decadencia.Antes la segunda ciudad del país, hoy la 4, Cali se desenvuelve en un entorno que no deja muy feliz a la mayoría. Los valores que en algún momento fueron parte esencial de nuestro convivir son ahora papel higiénico para aquellos que eran materialmente pobres y ahora lo tienen todo. Presentemente los mafiosos se han adueñado del esta ciudad, y la han convertido en su campo personal de batalla, en su cementerio. Han creado sus propias leyes e infundido sus propios valores, se han adueñado de nuestra integridad y han corrompido a nuestra juventud con su lujuria, y violencia injustificada, que es para ellos la forma de obtener respeto, han también denigrado la honestidad y el trabajo duro de aquellos que aun tiene alas; han hecho de nuestro futuro uno muy incierto, y de nuestro presente uno muy infructuoso.Nuestro presente se ve reflejado en la ignorancia que nos llevo a permitir que esta epidemia se saliera de control, pues año tras año hemos aceptado nuestra condena pasiva y sumisamente.Tal vez lo mas alarmante y decepciónate de todo esto es que nuestro propio núcleo de poder se ha dejado seducir por la lujuria, y ha desarrollado una doble moral, que ha engañado a muchos. La política que presumía transparencia es ahora un estanque lleno de tiburones hambrientos en busca de poder, esperando pasar desapercibidos por el camino de la corrupción.

miércoles, 29 de agosto de 2007

DE CARICATURA


En la tradicional Plaza de Caicedo en el centro de Cali, diariamente se instalan caricaturistas dispuestos a satisfacer a quienes desean plasmar su rostro de manera exagerada y cómica. Los vallecaucanos poco a poco reconocen la forma de ganarse la vida de estos artistas, y es por eso que las personas acuden en gran número para apoyar la actividad de caricaturizar.
Aunque la mayoría de estos dibujantes vive en el anonimato, hay algunos que sobresalen por su experiencia y la gracia con que atienden al cliente mientras lo ‘ridiculizan’ sobre el papel.

En una tarde atípica, gris, con baja afluencia de público y mientras contempla su carpeta de gráficos, Osvaldo Díaz cuenta como nace su amor hacia esta práctica: «Aunque me gustaba la arquitectura y quería estudiarla, yo heredo el amor por las caricaturas de mi padre, él murió en México. También fue quien me relacionó con las artes plásticas en la escuela de San Alejando en La Habana, allí él me matriculó porque sentía que yo tenía talento», señala este artista de origen cubano.

viernes, 17 de agosto de 2007


La Madre Teresa de Calcuta


La Madre Teresa, era testimonio de amor a Dios por su dedicación y constante entrega al prójimo, especialmente por “los más pobres” y “los más necesitados”. Su vida fue un ejemplo para la humanidad, sirvió a todo aquel que la necesitara. Convencida de su causa nunca permitió que se hiciera algún tipo de negocio con sus organizaciones, las cuales, fueron en un principio, la razón de ser de su llamada “rebeldía”. Líder que logro ser seguida en sus obras, aun después de muerta. De carácter noble y humilde. Su obstinación y determinación la llevo a lograr todos sus propósitos.
Marcada por el paso del tiempo y su arduo trabajo, su rostro reflejaba paz y serenidad. De baja estatura y de espalda encorvada. Piel ajada y parpados caidos. Su aspecto impecable con su habito blanco.



"Para mi, las naciones que han legalizado el aborto son las mas pobres, le tienen miedo a un niño no nacido y el niño tiene que morir"-Madre Teresa, M.C. En Nueva York, en 1995 propuso: "Si conoces a alguien que no quiere al niño, que le tiene miedo al niño, díganle que me lo de a mi."

miércoles, 8 de agosto de 2007

Primera publicación


En realidad estoy muy emocionada de hacer esto, gracias profe.